
Hay encuentros que sanan y melodías que abrazan el alma. En una jornada cargada de emoción, la presidenta del Instituto de Cultura Lourdes Sánchez llevo el programa “Chamamé con Todos” al Hogar de Ancianos “Juana Costa de Chapo”, transformando la tarde en un espacio de pura conexión y alegría compartida.

Bajo los acordes de Coquimarola y su conjunto, el patio del hogar se llenó de esa magia que solo nuestra música sabe crear. No fueron solo canciones. Vimos manos que volvieron a marcar el ritmo con palmas, rostros que se iluminaron con sonrisas cómplices y pies que, al compás del fuelle, recordaron la cadencia de nuestra identidad.

La cultura como vínculo
Esta visita nos recordó que el Chamamé es mucho más que un género musical: es un lenguaje de amor que no entiende de edades. Es el hilo invisible que une nuestras raíces con el presente, y es, por sobre todo, una herramienta de bienestar y acompañamiento para nuestros mayores.
Agradecemos profundamente a los artistas y al personal del hogar por permitirnos vivir este momento. Porque cuando el chamamé suena el alma se siente en casa.





