
En Laguna Limpia, en el por entonces territorio nacional del Chaco, el 6 de octubre de 1945 nació Bruno Mendoza, bandoneonista, autor y compositor del chamamé.
Músico precoz, a los 7 años comenzó a familiarizarse por curiosidad con los instrumentos de su padre. “Mi padre tenía varios como ser bandoneón, acordeón, guitarra, violín, percusión, bajo. Una de mis hermanitas y yo, comenzamos a echarle mano, pero el que más nos llamaba la atención cuando mi papá tocaba, era el bandoneón”, contó en un reportaje a un matutino correntino. A los 14 formó parte de Gauchos del Litoral, un conjunto formado en San Martín, y luego de una gira con esa formación por el Paraguay se dedicó a perfeccionarse musicalmente en el Conservatorio Normal Argentino de Buenos Aires. En 1964, radicado en Corrientes, pasó a integrar el conjunto de Coquimarola, donde permaneció por 10 años, registrando discos para Polydor y Music Hall.
Tocó con Las Hermanas Vera, Los de Imaguaré, Herminio Giménez y la Orquesta Típca de Mario Grossi. Compositor prolífico, tiene registradas más de ciento cuarenta obras, algunas compuestas en colaboración con Tránsito Cocomarola, Juan Benítez, Emilio Talavera, Rafaela Vera, Eduardo Romero, Julio Tomás Cáceres, Hugo Leiva y Pedro Ranalletti.
Parafraseando a Gieco, tocó con todos, y desde 2010 también desarrolla una carrera solista, acompañado por su hijo, en la que lleva registrados los discos “Urunday” y “Lapacho”.
