
Si en una ucronía, en un cruce ideal, la obra de Gerardo Pisarello estuviera ilustrada con
imágenes, seguramente hubiese sido Antonio Berni el encargado de traducir los niños
pobres, las mujeres oscuras, los hombres de caras trabajadas por el tiempo de los relatos del
saladeño a color y forma.
Antonio Berni murió en Buenos Aires el 13 de octubre de 1981, y pese a haber formado
parte del Grupo Florida en contraposición al Grupo Boedo que frecuentaba Pisarello,
ambos compartieron una sensibilidad social y una vena popular con la que construyeron sus
personajes, entrañables, reales, nacidos en lo más profundo de una Argentina provinciana y
migrante.
Nacido el 14 de mayo de 1905 en Rosario, hijo de un sastre italiano y una madre
Argentina, Berni fue un precoz artista que con solo 17 años expuso en su ciudad y tres años
después en Buenos Aires, donde fue encomiado por los críticos de La Nación y La Prensa.
Esas críticas le sirvieron para conseguir una beca del Jockey Club de Rosario con la que
partió a Europa. Durante su periplo europeo se formó en París con los pintores André
Lhote y Othon Friesz, expuso en Madrid y en Nancy, se empapó de surrealismo y despertó
a la veta que formó su obra desde ahí, donde se mezclan lo político, lo social y un profundo
amor por sus temas. Volvió a la Argentina en plena Década Infame, y encontró la realidad
que plasmó en sus dos obras icónicas: “Desocupados” y “Manifestación”. También de esa
época datan Juanito Laguna y Ramona Montiel, los dos protagonistas de varias de sus
obras, y que en su polivalencia pueden representar a un niño y una mujer de la villa o de
una provincia o de una ciudad de la que fueron excluidos y condenados a los márgenes.
Recorrió Latinoamérica y Europa, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de Buenos
Aires, inauguró La Casa de Antonio Berni y, sobre todo, fue un creador integral con una
profunda concepción de la misión del artista. “El arte debe ser usado socialmente. Ningún
artista se puede negar a eso; a lo único que se debe negar un artista es a que lo usen a él”,
definió claramente.
