Publicado el 18.7.26 | En el marco de una masiva concurrencia en La Unidad en la tarde del sábado, el religioso detalló los orígenes de la fe correntina. El Arzobispo profundizó sobre la figura de Fray Luis de Bolaños y el concepto guaraní de la “tierra sin mal”. “Para hablar con Dios no había que cambiar de lengua ni de idioma”, apuntó.


Cientos de visitantes desbordaron los distintos espacios del predio de La Unidad durante la tarde del sábado, donde se concentran las actividades de la amplia agenda programada para la 16.ª Feria Provincial del Libro. El Auditorio “Cuna de Poetas” lució colmado a las 19:00 para escuchar la conferencia del Arzobispo de Corrientes, Monseñor José Adolfo Larregain.

Con cientos de familias recorriendo los distintos puestos de editoriales en el edificio del Centro de Innovación, las diversas propuestas desplegadas por la feria atrajeron a visitantes de todas las edades.

Tradiciones peregrinas y espiritualidad franciscana
Minutos antes de su disertación, titulada “El Paraná, camino del Evangelio. La espiritualidad franciscana y la configuración de la religiosidad popular correntina”, el religioso tomó contacto con el proyecto que se exhibe en el stand de la Legislatura de Corrientes para declarar como Patrimonio de la Humanidad a la tradicional peregrinación de San Luis del Palmar a Itatí, que justamente inicia su marcha en esta misma semana. Al respecto, destacó el valor de esta devoción que se enlaza de forma directa con el encuentro de las culturas española y guaraní.

Durante su ponencia, Larregain invitó a realizar un recorrido histórico por los orígenes de la evangelización en estas tierras, poniendo de relieve el fecundo encuentro entre el carisma de san Francisco de Asís y el alma guaraní, un proceso que dejó una huella profunda en la identidad de Corrientes.

El Arzobispo explicó la manera en que los franciscanos captaron elementos claves de la espiritualidad nativa, como la búsqueda de la “tierra sin mal”, que encajó con el concepto cristiano del homo viator o el hombre en camino. Asimismo, subrayó la importancia matriarcal guaraní reflejada en la reducción de Santa Ana de los Guácaras.

El Paraná y la obra de Bolaños
El eje central de la jornada realzó la imponente figura del río Paraná y la labor de Fray Luis de Bolaños. El obispo recordó que Bolaños creó la primera gramática guaraní para transformar una lengua oral en escrita, indicando “que para hablar con Dios no había que cambiar de lengua ni de idioma, sino que la lengua que los guaraníes tenían era la lengua para dialogar con Dios”.

En sintonía con el magisterio de los Papas Francisco y León XIV, el evento concluyó revalorizando esta herencia de 400 años como un patrimonio vivo que continúa definiendo la identidad y la fe del pueblo litoraleño.

