En el comedor del barrio Sapucay se comenzó a vivir la 30ª Fiesta del Chamamé

 

El comedor Nuestra Señora de Lourdes del barrio Sapucay (ruta 5, kilómetro 7) fue hoy a la mañana epicentro de la primera actividad de la 30ª Fiesta Nacional del Chamamé y 16ª Fiesta del Chamamé del Mercosur, que tendrá sus jornadas centrales del 17 al 26 de enero en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola y en una decena de municipios de la provincia.

 

Esta actividad donde la música y la danza fueron protagonistas se llevó adelante gracias a un trabajo articulado entre el Instituto de Cultura de Corrientes (ICC) y el ministerio de Desarrollo Social, a través de la dirección de Seguridad alimentaria.  

 

“Agrademos al Instituto de Cultura por esta oportunidad de que los comedores formen parte de la Fiesta del Chamamé”, señaló Lucas Carballo, director de Seguridad Alimentaria del ministerio de Desarrollo Social.

 

“Estamos promocionando la Fiesta y difundiendo nuestra música y cultura. Con ese mismo propósito, el lunes vamos a estar en el comedor del barrio Esperanza, el martes en el comedor del barrio Quilmes y el jueves en el comedor del barrio Apipé”, anticipó.

 

“Gracias por venir a compartir con nosotros el arranque de la Fiesta, porque la Fiesta del Chamamé comienza hoy acá con ustedes”, expresó el director general de la Fiesta Eduardo Sívori, además de resaltar que “este año el lema de la Fiesta es Nuestra manera de ser, todos tenemos una partecita de esa manera de ser, la llevamos adentro. A todos nos toca participar de esta celebración popular”.

 

“A partir de hoy, se va a difundir en todo la provincia, sobre todo en los municipios que están cerca, como Itatí, San Cosme, Riachuelo, Empedrado, San Roque, en todas partes la gente va a estar celebrando la Fiesta”, agregó.

 

Una vez presentada la propuesta, las autoridades dieron paso a la música. El grupo Brisas Correntinas interpretó temas clásicos y varias parejas se animaron a salir a la pista improvisada y moverse al ritmo del chamamé. Muchas mamás y sus niños acompañaron con palmas, sonrisas y algunos sapucay. Esta celebración se vivió a pleno en el comedor y también en los alrededores, con vecinos que se instalaron en las veredas de sus casas y desde allí disfrutaron de este momento especial.